Llega el invierno y a pesar de que los termómetros bajan considerablemente en la capital, no hay excusa para no salir a la calle, ya que Madrid ofrece una cantidad enorme de posibilidades. Si no es nuestro primer invierno en la ciudad, sabremos bien que es indispensable abrigarse con un buen plumífero para soportar las gélidas temperaturas y disfrutar de una de las estaciones más bucólicas y mágicas del año.

Una de las mejores opciones que se nos presentan son los mercadillos, porque gustan tanto a los amantes de este tipo de eventos como a los que tienen por delante una lista infinita de regalos de Navidad que comprar. Además, los mercadillos son espacios muy particulares, ya que nos conectan con el espíritu navideño y en ellos podemos encontrar productos que no están disponibles en grandes superficies. Objetos artesanales o piezas únicas que han sido diseñadas y creadas muchas veces a mano, con delicadeza y creatividad. Sin duda, en ellas podemos encontrar algunos de los obsequios que aparecerán debajo de nuestra chimenea el 25 de diciembre o el 6 de enero.

¿Dónde surgieron los típicos mercadillos de Navidad?

El origen de este tipo de mercados se remonta a la época de la Edad Media. En la Europa germánica nació el mercado navideño de la ciudad de Dresde, considerado el primero de este estilo. Aquello ocurrió en el siglo S.XV, concretamente en el año 1.434. Poco después la iniciativa se extendió por otras zonas de la Europa central, como por ejemplo Alemania, Austria o la zona de Alsacia (en el noroeste de Francia). Si al comienzo de este artículo hablábamos del frío hibernal de Madrid y de la necesidad de salir a la calle era en parte por la relación que existe entre las bajas temperaturas y espacios como los mercadillos de Navidad. Así es, uno de los motivos principales por los que nacieron en aquella época fue la posibilidad de que los habitantes de las ciudades europeas tuviesen un lugar en el que resguardarse del frío, de manera entretenida. En ellos podían encontrar bebidas alcohólicas (el típico Glühwein o vino caliente) que les hacían entrar en calor, así como otras bebidas calientes que favorecían el aumento de la temperatura corporal.

Encontrar nuestro mercado navideño en Madrid

Cuando se trata de encontrar nuestro mercado navideño favorito, Madrid es una de las mejores opciones, debido a su gran oferta y variedad. Entre los mercadillos más prestigiosos encontramos:

  • El mercado de la Plaza Mayor: siendo este uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, su mercado de Navidad es de los más tradicionales. Dispone además de más de cien casetas con productos específicamente navideños.
  • El mercado de Santa Ana: en el podremos mover las caderas ya que cuenta con una programación musical y cultural, que genera una atmósfera muy agradable. Además, en él se ubican productos muy diferentes para todos los gustos.
  • La feria de artesanía de navidad: en el Paseo de Recoletos este año, el mercadillo cuenta con las mejores `piezas artesanas. Si nos gustan las creaciones en madera, metales, etc. este será sin duda un lugar en el que encontraremos objetos de nuestro gusto.
  • Mercado del Gato: dedicado a productos exclusivos de distinta naturaleza.
  • Feria Dulces de Navidad: ubicado en la Plaza Isabel II, es la mejor parada si queremos endulzar el paladar. Se trata sobre todo de manjares navideños que no se encuentran con facilidad el resto del año. El ambiente es también único y asociado en esta época de año.
  • Nómada Market: es probablemente uno de los mercadillos navideños más creativos, ya que en él se dan cita los nuevos talentos para dar a conocer sus obras. Se trata, por lo tanto, de creaciones muy creativas, donde triunfa la originalidad y el factor sorpresa. En él se pueden encontrar productos de todo tipo: moda, diseños, arte, etc. Además, el espacio cuenta con actividades centradas en workshops, exposiciones, eventos de gastronomía, entre otros.
  • Feria de artesanía en la Plaza de la Moncloa: si nos gustan los mercados tradicionales, la feria de artesanía es una de las más clásicas. Es ideal si tenemos flexibilidad en cuanto al tipo de productos que queremos adquirir, ya que en él podemos encontrar desde bisutería a juguetes, pasando por encuadernaciones o textil.
  • Mercadillo navideño de Vallecas: en este barrio madrileño, el mercadillo aglutina objetos internacionales ya que él se pueden descubrir productos de una gran diversidad de culturas. Es una buena oportunidad para darse una vuelta por Vallecas y descubrir este rincón de la ciudad, si no lo conocemos.
  • Urbanmarket: entre tanta oferta de mercados navideños no podía faltar un espacio para los emprendedores. Es una oportunidad increíble para que ellos se den a conocer y que los futuros clientes los conozcan. En ellos no solo están presentes proyectos emergentes sino también productos que normalmente se encuentran online. La música, la gastronomía, los productos handmade, la música… todas ellas tienen cabida en el Urbanmarket.