Cuando el calor aprieta en Madrid, no hace falta irse muy lejos para encontrar agua y naturaleza. La Comunidad cuenta con varias zonas donde refrescarse y pasar el día al aire libre.
Algunas son piscinas rodeadas de montaña. Otras son auténticas playas fluviales. Y no todas funcionan de la misma manera: en algunas hay que pagar entrada y en otras el acceso al agua es gratuito.
Estas son cinco opciones para escapar del calor este verano.
1. Las piscinas de Cercedilla
Las Berceas son uno de los planes clásicos del verano madrileño, rodeadas de pinos y naturaleza. El recinto cuenta con dos grandes piscinas, zonas de césped, merenderos, vestuarios, duchas, aseos y bar.
La entrada es de pago y cuesta 9 euros para adultos entre semana y 12 euros los fines de semana y festivos. Para niños de 5 a 13 años son 5 euros entre semana y 7 euros los fines de semana. Los menores de 5 años entran gratis.
La temporada 2026 está prevista hasta el 30 de agosto. Los fines de semana es obligatorio comprar la entrada online. Además, el aparcamiento cercano es limitado, por lo que el Ayuntamiento ofrece un autobús gratuito desde el centro de Cercedilla durante la temporada alta.

2. Las Presillas, en Rascafría
Las Presillas, Rascafria es una de las zonas de baño más conocidas de la Comunidad de Madrid.
Está junto al río Lozoya y cuenta con tres grandes pozas donde está permitido bañarse. El entorno combina agua, praderas y las montañas de la Sierra de Guadarrama.
Una de sus ventajas es que el acceso a la zona de baño es gratuito. Eso sí, el aparcamiento es de pago y tiene horario propio. El Ayuntamiento recuerda además que el baño solo está permitido en esta zona concreta del río.
Es un buen plan para pasar el día entre naturaleza y agua. Conviene llegar pronto, especialmente durante los fines de semana de verano.

3. Las piscinas de Riosequillo
Piscinas Naturales Riosequillo se encuentran en Buitrago del Lozoya y son uno de los grandes clásicos para combatir las altas temperaturas.
El área recreativa tiene una enorme piscina de 4.500 metros cuadrados, además de piscina infantil, zonas verdes, merenderos, bar y espacios deportivos.
En 2026 abre hasta el 30 de agosto, de martes a domingo. La entrada general cuesta 9 euros de martes a viernes y 14 euros los sábados, domingos y festivos. La tarifa reducida es de 6 y 10 euros, respectivamente, para determinados colectivos como menores de 3 a 15 años, mayores de 65, personas con discapacidad y familias numerosas.
El aparcamiento dentro del recinto es gratuito para quienes acceden a las instalaciones.

4. La playa de Estremera
Playa De Estremera, conocida oficialmente como Los Villares, se encuentra junto al río Tajo.
Es una alternativa diferente a las piscinas tradicionales. Aquí el protagonista es el río y el paisaje de la zona sureste de la Comunidad.
El baño está autorizado en este punto y la calidad del agua se controla durante la temporada. En los análisis realizados en 2026 hasta el 6 de julio, el agua aparecía como apta para el baño.
El acceso a la zona de baño es uno de sus atractivos para quienes buscan un plan económico y al aire libre. Conviene consultar antes de ir las condiciones de acceso y del aparcamiento, ya que pueden cambiar durante la temporada.

5. La playa del Alberche
Playa del Alberche está en Aldea del Fresno, a unos 50 kilómetros de Madrid.
El río Alberche forma aquí una playa fluvial con zonas de arena, vegetación y espacios para pasar el día. Es una opción interesante para quienes buscan un ambiente más parecido al de una playa sin salir de la Comunidad.
El baño está oficialmente autorizado y la Comunidad de Madrid controla periódicamente la calidad del agua.Además, se permite el acceso con perros, lo que asegura la actividad a todo tipo de públicos.
El acceso al agua es gratuito pero el aparcamiento cercano puede tener coste, por lo que es recomendable comprobar las condiciones antes de desplazarse.

Un detalle importante antes de bañarse
No todos los ríos, embalses y pozas de Madrid permiten el baño. La Comunidad recuerda que solo existen determinados puntos autorizados y que bañarse fuera de ellos puede ser peligroso y estar prohibido. La temporada oficial de baño se extiende hasta el 15 de septiembre.
Por eso, antes de preparar la mochila, conviene comprobar la situación del agua y las condiciones de acceso. Y una vez allí, toca disfrutar: toalla, crema solar, algo de comida y muchas ganas de verano.

