Miguel Carretero, el chef de Santerra, recibió el premio a la mejor croqueta de jamón del mundo en 2018. Desde entonces su restaurante cuenta con curiosos y algunos habituales que pasan por su barra todos los días de la semana por montones. Y, como no podía ser de otra manera, fueron sus croquetas lo que nos llevó hasta este restaurante del barrio de Salamanca.

Un espacio en el que todo recuerda a un bosque y a la cocina tradicional pero con un aire renovado. El restaurante se divide en dos partes: la Barra Fina de Barrio y El Gastronómico, la zona de restaurante. Aunque en ambas se come estupendamente, la barra es un must en Madrid.

¿Lo mejor? Por supuesto, sus croquetas de jamón. Damos fe de que son de las mejores que hemos probado y, con permiso de las madres de las abuelas, posiblemente las mejores del mundo, perfectamente crujientes por fuera y muy cremosas, incluso líquidas por dentro.

Pero su carta de barra, aunque breve, cuenta con multitud de opciones muy tradicionales pero con toques novedosos, sobre todo con mezclas de sabores de todo tipo.

Eso sí, deja siempre hueco para el postre, porque merece la pena. Su torrija caramelizada con helado de romero evoca los sabores tradicionales y la tarta de queso es una experiencia para los sentidos. Con sabor tradicional pero un toque de queso fuerte cremoso y helado de frutos rojos.